domingo, 4 de mayo de 2014

Sobre cerdos en más de una dimensión

Muchas agua ha pasado bajo el puente... el otro día fui al supermercado y quise comprar salame y jamón. Me costó encontrar el rincón del cerdo en el supermercado, ya que al ser Malasia un estado oficialmente musulmán, son bien estrictos en algunas cosas. El rincón de cecinas, o non-halal, está escondido en una esquina detrás de la sección alcohol del mismo establecimiento. O sea, todos los productos 'haram', o sucios, están disimuladamente escondidos para no dar vergüenza al local. Eché varios al carro y me dirigí hacia la caja para pagar. Si la cajera es de origen Indio, cero rollo. Todo normal, como siempre. Si la cajera es malaya, de etnia y en consecuencia, musulmana, quedas con cara de qué onda??? La cajera pasa las cosas por el código de barras, pero al llegar al salame, empieza el ritual.  Ella coge una bolsa plástica, la abre y con una tímida amabilidad, me pregunta si yo puedo pasar  el sucio cerdo por el código de barras, ya que "sorry, it is pork". No tengo opción, paso la vaina por la pistolita. Esto ocurre después de que ella intentara hacer todo tipo de maniobras para lograr poner el salame dentro de la bolsa sin tocarlo, pese a que el salame está envasado y sellado al vacío. En fin, no comprendo tanto rollo y nervio por tocar la bolsa sellada al vacío que contiene salame. Una cosa es no comerlo, pero me parece demasiado....hasta me siento discriminada que no me pueda tocar a mí porque toqué el paquete sellado con cerdo.

Luego, cuando pagamos el peaje, la chiquilla del kiosko, estira su mano enguantada de negro para recibir el efectivo. Yo bien inocente pensé, "estupendo, así no se ensucia todo el rato con plata". Grande sería mi sorpresa cuando un local me cuenta que las mujeres en este país usan los guantes negros en el peaje no para no ensuciarse con plata, sino para no tener contacto con el cliente masculino. O sea, no tocar un hombre. Hombre =cerdo. Siempre he pensado que hay gente buena sin velo, gente buena que come cerdo, gente buena con velo, gente buena que no come cerdo. Pero que estos detalles ya mencionados hagan sentirse al otro no merecedor del tacto ajeno, natural, me incomoda. Me incomoda que me hagan sentir sucia a mí o a mi marido. ¿Creen acaso que el hombre que paga el peaje va a bajarse del auto y tocar a la señora de manera no-natural? Otra vez, creo que se les pasa la mano.

Mujer en kiosko peaje



Hace unos 10 días, me llegó la confirmación del FBI en que un ex-colega quien trabajó conmigo, frente a frente, durante un año en Caracas, Venezuela se había suicidado y que lo había hecho porque sería interrogado e investigado por el FBI sobre unas fotos de unos 90 niños o más, de entre 11 y 16 años, en diferentes posiciones comprometedoras y que acusado de pedofilia. Un shock. TOTAL. El hombre había sido profesor de historia por unos 40 años y a pesar de haber estado bajo sospecha de algunos individuos, nada se hizo. Él estaba casado con una influyente persona dentro del mundo de los colegio internacionales. La contrataban a ella y dentro del "paquete" lo contrataban a él. Su pantalla era ser entrenador de deportes y promover viajes especiales para enseñarles a los chicos cómo valerse por sí mismos en la selva, la playa y promover el trabajo en equipo. ¡UN CERDO! Los drogada con pastillas para dormir dentro de galletas Oreo ™ y les desafiaba a los muchachos para ver quién se echaba más galletas a la boca en una sola vez. De esa manera, la pastilla entraba y se empezaban a sentir mal, con sueño y este cerdo los llevaba a la pieza y...quién sabe lo que pasaba ahí. Al estar drogados, los niños no tienen recuerdo de lo ocurrido, pero es, igualmente, inaceptable.  Cuando había paseos , este señor ofrecía dormir en la misma pieza de los niños para mantenerlos "disciplinados" y además, los chicos felices de ser elegidos por el profesor más cool del colegio para dormir. Los chicos lo idolatraban. Como colegas encontrábamos raro esto pero no teníamos poder alguno, el profesor en cuestión estaba casado con la directora y me iban a mandar a freir espárragos.  No le dí más vueltas... Me parecía que tenía un lenguaje corporal débil y extraño. Era amable pero arrogante. No le gustaba que uno se metiera en su salón de clases, su santuario donde a veces hacía comentarios no a lugar sobre historia conectados a genitalia o demás, que un niño de 11 años NO está preparado para oir. Sólo sabía con certitud que él era más cariñoso con los niños que con las niñas. Mis alumnos no lo tuvieron como profesor pues estaban aprendiendo Inglés conmigo. Dos alumnos muy queridos que ahora deben tener unos 16 años, en broma me dicen que se "salvaron" pues no estaban con él y, en consecuencia, no formaron un contacto latente con el profesor.  El profesor se llamaba William Vahey y los chicos lo llamaban Vahey, a secas, por cariño. Mi corazón, pensamientos y cariño están con todas estas potenciales familias que tienen hijos que fueron víctimas del Sr. Vahey, así como los hijos deVahey, quienes deben llevar la cruz de esta pesadilla. Me culpo no haber visto las señales, no haber expresado mis dudas, no haber peleado más fuerte. Después de muhco reflexionar, el Sr. Vahey llevaba más de 40  años ocultando sus fechorías, todo un "artista" del engaño, doble vida, camuflaje. Habría sido difícil desenmascararlo. Sólo puedo ofrecer mi tiempo, mis oídos y mis oraciones. Las comunidades de cada colegio internacional donde él trabajó están consternadas, dolidas, y en shock. Hay que reflexionar, darse tiempo, quererse y escuchar a quienes necesiten desahogarse. El teléfono y Ipad™ no reemplazan el contacto y cariño humano.

Como pueden ver, hay varios tipos de cerdo en este mundo.....