sábado, 8 de marzo de 2014

MH370 y derivados....




Sin poder confirmar  aún si el vuelo MH370 KL - Beijing con 230 pasajeros aproximadamente se cayó en el Mar del Sur de China, en Vietnam o simplemente estalló, me encuentro pensando en las familias de estos pasajeros. Debe ser horrible el no saber ni qué, ni cuándo, ni cómo…lo peor, aún hay una pequeña llama de esperanza en tu corazón imaginando, “a lo mejor están perdidos en una isla cerca de Vietnam y los van a encontrar pronto”. ¡Qué impotencia y negación siento!  Inmediatamente pienso en cuantas veces he elegido Malaysia Airlines por su impecable reputación y buenos precios sobre otras compañías aéreas ‘low-cost’. No por arribista ni cuica, sino que al sumar los costos ‘extra’ de la compañía low-cost como maleta, asiento, chequeo, me da igual de precio que Malaysia Airlines. Me acuerdo que al organizar a una conferencia en Hong Kong el pasado Octubre, con mi colega Jorge, le insistí que pagáramos un poco más y volar con Malaysia Airlines porque así, evitábamos esas latas de ir al aeropuerto más lejos, la maleta estaría incluida, asiento numerado, un tentempié bueno, etc. Muy amablemente él accedió y su señora se unió y me lanzó una broma por querer volar en una compañía más reputada. Ahora que vuelvo atrás, todo pasa tan rápido y no hay ninguna manera de prevenir realmente. Solo reduces probabilidades.  Viajamos bastante y no nos queda otra, ya que vivimos en Kuala Lumpur. Nuestras familias están repartidas en Chile, Francia, Portugal, Saint Martin, y Estados Unidos. Seguiremos volando, se me aprieta el estómago pensando que no importa la línea aérea que coja, podríamos desaparecer en cuestión de segundos. En un avión, no hay escapatoria; no puedes irte corriendo, ni saltar. Ahí quedas. Mi hermano, quien trabaja para una compañía aérea,  intentó calmarme diciendo que ocurrían más accidentes en auto que en avión, pero ese no es el punto. Los dos núcleos del nudo en mi estómago son: la desaparición ocurrida fue con la compañía aérea que más utilizamos con mi marido e hijos la cual que me hacía sentir re-segura y, el dolor reunido con la desesperación que reina entre los seres queridos que esperan saber, llorar, negar, y, finalmente aceptar que esa persona, no volverá. Mi colega Ivy, me cuenta que uno de los pasajeros de este vuelo MH370, iba a China para ir a buscar a su señora e hija de cuatro meses para comenzar su vida nueva en Malasia…¿Qué pasa ahora con esa familia ya truncada? Cuando pones cara a uno de los pasajeros, el horror crece más. No sé si sea empatía o simpatía, pero el nudo en mi estómago sigue ahí.

En Aeropuerto Internacional de Beijing
En fin, sólo queda encomendarse a lo que sea no más y rezar, pensar o dedicar un minuto al menos a esas familias que se encuentran en el limbo hoy mismo. Amén.


Así era el avión MH370