viernes, 20 de diciembre de 2013

Yendo al cine en Malasia...una experiencia singular.

Siendo privilegiados...Tenemos una 'amah' (nana) filipina que está con nosotros puertas adentro y tenemos la suerte que los viernes en la noche se puede quedar con nuestros hijos y podemos salir a comer, tomarnos unos tragos o ir al cine. Hemos ido bastante, con y sin niños. La sociedad malaya es muy permisiva con los niños. Pueden estar saltando encima de la mesa en un restaurant y nadie les dice nada. Es muy posible que ambos padres estén pegados a sus Samsung Galaxy 4 o IPhones sin pestañear. Sucede ídem en el cine. Hace una semanas fuimos a ver 'Catching Fire: The Hunger Games'. Era la sesión de las 8 pm, la sala estaba casi llena. Esta vez se acuñó lo que ya teníamos registrado como un patrón de comportamiento del malayo en los cines:

1. Parejas jóvenes que van a pololear. Como una mayoritaria sociedad musulmana, las mujeres llevan velo en la cabeza (hijab) de colores y vaporosas telas. Con el calor húmedo, transpiran bastante y se ven gotitas de transpiración en la cara...ufff!
El cine es un lugar piola para ir a pololear, los asientos 'twin' (para dos) se van rapidito a la hora de la compra de entradas para ser ocupados por jóvenes malayos que están conociéndose y/ o pololeando y se toman la manito, etc... Si no están pololeando, las chiquillas intentan coquetear hablando fuerte y riéndose durante la película bien fuerte...demás está decir que 'Catching Fire', no es una comedia. Lo extraño es que la risa abunda durante toda la película y como risa de colegial, así bien ' jijijiijiji', onda boca tapada y todo como diciendo al mundo y al galán... "¡Mira qué chora soy, tengo sentido del humor!" La verdad, me importa un huevo si la chiquilla tiene sentido del humor o no. Parecen tontos riéndose cuando (SPOILER ALERT) la pobre Wiress dice 'tic-toc, tic-toc' y muere.  El pololo se ríe para demostrar tener "tan buen humor" como la chiquilla sentada a su lado. ¡Quiero disfrutar la peli!

2. El cine como babysitter. Es muy común ver a familias completas en el cine incluyendo la guagua de dos años viendo películas para 13 años o más. Las llevan igual, tanto para 'Catching Fire' como para 'Frozen'... y de dos años, menos. Tienen toda la vida para ir al cine... Compran varios baldes con cabritas (palomitas, rosetas, cotufas, pipocas, pochocos) y mucha Pepsi. Los niños se asustan, lloran, gritan y comentan todo. Otra vez, 'Catching Fire' NO ES PARA NIÑOS.  Al final soy la 'vieja' que anda 'shhht' y mira feo. Lo peor, es que me miran feo de vuelta a mí, qué descaro....
Escenas violentas, oscuridad y un el volumen a todo dar, hacen que los niños no puedan dormir y se inquieten. ¿Saben qué? Mamá malaya se la pasa las 2:26 minutos de la película indiferente a su alrededor, come que come las cabritas. Seguro que si le pregunto de qué se trataba el film, me miraría con cara de loca. El señor que corta entradas debe tener una concepción muy errada sobre las edades de los niños en Malasia. Dejan pasar a todo el mundo.

3. La Tecnología. Me pregunto, para qué el malayo va al cine si al final se la pasa whatsappeando o jugando con el ipad o telefono? No entiendo, pueden jugar en su casa y ¡no tienen que pagar! Varas veces, al ir y venir del baño, veía luces intermitentes provenientes de estos aparatos. Al principio, pensé que filmaban para luego poner la película en torrent o algo así, pero no. Totalmente adictos a sus teléfonos.

4. Subtítulos Hablados.  Veo una necesidad crónica de tener que comentar TODAS las escenas o diálogos o de, mejor aún, que el galán tenga que explicar lo recién acontecido en la película de turno. Es como si la chiquilla no cacha nada, esta puro paveando/coqueteando y el chico tiene que explicarle toda la vaina. Eso se traduce en un interminable 'mmmkf'gldjfdoifhkhfdkfhs'.  Como un hecho aislado no es nada, pero son varias parejas al mismo tiempo y suena fuerte.. :(
Mi propio marido fascinado con la lengua Malaya, copia palabras nuevas que aprende desde los subtítulos de la película. Una locura.

Tal vez estaré vieja, mañosa o rara, pero lo que me hizo sentir mejor es que somos varios los que hemos observado este patrón de comportamiento en el cine. Luego alguien me contó que se reflejaba en los condominios donde la gente: como una falta de 'savoir-vivre': tirarse a la piscina vestido con jeans, tirar el pañal sucio por la ventana desde el XX piso hacia la zona de basureros del edificio a ver si le achuntan..., manejar bien lento, no hacer fila para esperar un taxi, etc.


Creo que me tengo que acostumbrar, pues el coqueteo, la guagua, la explicación y la risita seguirán como acompañamiento fiel durante mis futuras idas al cine en Malasia.